Milan

6/10/18

Qué ver en Milán

Salimos de Bérgamo tras un buen desayuno, la pena que no podemos repetir curasanes porque nos pone el número exacto. Vamos a la estación y de camino entro rápida en dos iglesias. Una de Pz Pontida y la siguiente la que está de camino a la plaza. Son muy chulas por dentro. Vamos a la estación de tren nuevamente y compramos ticket a Milan en la máquina. Cuesta 4,80-euros el viaje y se tarda una hora en llegar. Llegamos a la estación de tren de Milán y es enorme. Se parece a la estación de metro de New York. Es blanca y está decorada con pinturas en techo y paredes. Muy vistosa y aparente.

Queríamos llegar a la plaza del Duomo para coger un free tour pero no había plazas libres, intentamos también en los tour que pagas unos 15-euros pero nada… Así que nuestra idea era intentar pegarnos a alguno. Pero como llegamos tarde no podemos hacerlo. Al llegar hemos salido al exterior y vemos un bus turístico. Preguntamos y nos dan un mapa. El recorrido se parte en dos colores, un día sale por 22-euros/persona y dos días 24-euros. Hacemos fotos de la estación y de una manzana gigante que nos llama la atención y con las mismas cogemos el metro.

El billete sale a 1,50-euros/persona. Tomaremos la línea amarilla en dirección a Sant Donato y pararemos en Duomo. Salimos todas y nos perdemos a la salida. Unas salen por una salida y otras por otra. Organizarnos es un poco difícil por el número. Hay muchísima gente viendo la catedral de 1386. Es impresionante y está más blanca desde cuando la visité hace unos 20 años aproximadamente.

Vamos a ver si podemos entrar pero hay una cola larguísima. La entrada cuesta 3-euros, pero por no esperar.. Entramos al baño público que cuesta un euro y de ahí nos vamos a tomarnos algo al café que está en la misma plaza llamado Gusto.

Nos tomamos unos cafés a una media de unos 2,5-euros aproximadamente y nos iremos a ver las Galerías Victorio Enmanuelle II en las que se inspiró el constructor de la torre Eiffel. Son preciosas y al parecer allí hay un toro al que le pisas y das una vuelta para que te traiga suerte. La cuestión es que nos pasa desapercibido. Vemos el lujo de las tiendas y el gentío que nos rodea.

Saldremos por la otra puerta para ver el Teatro Scala. Un edificio que nos pasa sin pena ni gloria.

Seguimos por la calle de Victor de Sabata y nos paramos a ver la iglesia de San Giusseppe.

Continuamos por la vía Giusseppe Verdi hasta el Castelo Sforzesco. Este castillo llama la atención porque a parte de ser enorme tiene una forma especial, se construyò en 1450. Aquí se encuentra la Pietá de Rondanini una famosa escultura de Miguel Angel.

Ahora iremos al Arco de la Pace y de ahí nos iremos a la Piazzale Luigi Cadorna donde hay tiendas de souvenirs y sitios para comer.

Pasamos unos soportales de columnas rojas tras hacer una foto a un monumento a una aguja gigante en honor a la capital de la moda en la que nos encontramos.

Decidimos comer en Binario II, en un restaurante llamado Patti situado en Via Paleocapa 1. Es un sitio muy chulo, comeremos por 77,50-euros y probaremos lasañas ricas, hamburguesas excepcionales y raviolis exquisitos. Ponen unos panes muy ricos de aceitunas, nueces de los que luego compraremos. A parte de ser restaurante hace de panadería/ pastelería. Probaremos también dos licores que nos habían recomendado llamados Amaro del Capo y Montenegro. Son licores de hierbas y bastante fuertes que no acaban de satisfacernos.

De ahí nos iremos a Carrefour y compraremos pasta, unas galletas Crostatina de albaricoque ( buenísimas), unas giandujas y una torta bizcocho. Productos típicos de la zona. Mis amigas se surten también para llevar algo a sus familias. Decidimos ir andando hasta el cuadrilátero de oro. Tras unos 30 minutos llegaremos a la zona y empezamos a ver tiendas de Just Cavalli, Versace, Prada, Dolce&Gabanna, Salvatore Ferragamo.. Nos encontramos con una famosa de la Sexta llamada Lorena Castell que estaba de shopping. Tras entrar en Lego,  Guess y en una iglesia cercana andaremos hacia Via Torino pasando por Via San Clemente donde vemos una torre muy bonita.

Arrasaremos comprando en Victoria Secret y entraremos en distintas tiendas de Via Torino. Tras varios caprichos nos cogemos dos taxis ( 9-euros cada uno) hacia la zona de Navigli.

En esta zona confluyen dos canales y es precioso, parece estemos en Amsterdam. Es el barrio de los canales, en ambos lados de los ríos hay terrazas donde se sientan los italianos y turistas a ver a los viandantes y cenar. A esta zona conviene llegar a partir de las 19 y hasta las 23 hay una especie de oferta donde pides algo en terraza (10-euros) o en el interior (7-euros) y puedes comer todo lo que quieras de un buffette. Damos una vuelta y nos hacemos fotos. Esperaremos mesa en el restaurante llamado Vintage, por 7 euros nos ponemos las botas y tienen de todo. Lo que más me gustó el postre, una fuente de chocolate fundido donde podías mojar fruta o chuchitos. Buenísimo! El bar tenía un ambiente especial, además estaba decorado muy retro.. De beber se nos ocurrió pedir una cosa naranja que beben todos los italianos. La verdad que era una especie de vermouth que no sabía muy bien.

De ahí cogeremos el metro más cercano hasta Centrale (1,5-euros/bilelte) y en una hora estaremos en Bérgamo. Llegamos y a dormir. Hemos pasado un día estupendo a pesar de una poca lluvia que nos ha asolado a mediodía.

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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