Perito Moreno

18/10/17

Nos levantamos 6.30 porque vienen a las 8 a buscarnos. Se retrasan un poco, aquí todo se lo toman con tranquilidad. Nos acompaña Mariano el chófer y Doris la guía. Vemos la estepa Argentina, el paisaje es seco y no hay vegetación debido a los vientos secos. Sólo hay pequeños arbustos y maleza. No se ve ni un árbol. Vamos viendo el lago argentino y la cadena de los Andes nevados. El paisaje es chulo.

En un rato entraremos al parque y ahí vemos un bosque lleno de hayas. El clima subantártico hace que crezcan aquí tres tipos de árboles llamados nires, lenguas y cohibes según nos cuenta Doris. Nos habla de la fauna que habita el lugar, hay guanacos, ñandús y piches que son una especie de armadillos. También hay lechuzas, buhos, cotorras, pumas, zorros, cóndores, liebres, águlas, carachos y chimanchos.  El parque tiene 700 kilómetros cuadrados de área protegida. Tiene 2 lagos, el Vielma y el Argentino. Nacen 350 glaciares de los cuales 47 son argentinos y el resto chilenos. Es Patrimonio de la Unesco. Tiene una reserva muy importante de agua. Los árboles no resisten el clima y por eso se ven muchos muertos. Las razones de la muerte es porque sus raíces son poco profundas y no llegan al agua, porque hay pájaros carpinteros que los dañan y porque hay pendiente en las laderas y los vientos los arrastran por la ley de la gravedad.

Llegamos a la entrada y suben a cobrarnos 500 pesos por persona. Doris continúa con su explicación. Nos cuenta que el Perito es el único glaciar que se mantiene equilibrado. Gana dos metros de noche con las nevadas y los pierde de día. El glaciar Upsala y el Viedma pierden contínuamente longitud. Nos explica que las morrenas ( trozos de hielo oscuro) caen al agua que estará a unos 2/5 grados y se deshacen y cambian al agua de color. Se pone color lechoso. Los minerales que han sido arrastrados son ligeros y flotan en el agua. El color azul del hielo es porque la nieve pierde aire y nos da la sensación que es de color azul. En los días nublados se ve más azul si cabe. Nos explica el perito tiene 5 km de largo y 120 metros bajo el agua. Bajamos para ver una panorámica de lejos y nos dejan hora y media para pasear y comer en la pasarela.

Esta tiene varios recorridos que se pueden hacer con tranquilidad. Nos dejan hora y media para pasear. Las vistas son indescriptibles al igual que los sonidos. Hay que estar atentos porque cuando cruje el hielo se suele desprender algo. Justo cuando bajábamos se desprende por la zona izquierda un buen trozo. No da tiempo a grabarlo pero se te queda en la retina de por vida. Da la sensación por los crujidos que va a haber un terremoto en cualquier momento. Las paredes tienen 70 y 50 metros de altura según porqué cara mires. Las fotos chulísimas de las que os pongo varias muestras.

La belleza del lugar magnetiza la mirada, no puedes apartar la vista del hielo. Bajaremos la pasarela tras comer un tentempié y vamos al restaurante donde hemos quedado. De ahí en 10 minutos llegamos al punto donde sale el barco para contemplar la otra cara.

En 20 minutos hemos cruzado al otro lado y nos iremos por una pasarela caminando hasta un refugio donde nos pondremos los crampones y andaremos sobre el hielo. La ruta empieza y dividen al grupo en dos partes y cada grupo lleva dos guías. Hay que caminar hincando los crampones y en fila india. Los guías llevan piolets y nos indican la zona para poder pasar. Nos explican cómo se bajan las cuestas y empezamos. Hay que llevar guantes y calzado con cordones. Esto es obligatorio para la excursión. Caminamos sobre lo que parece un desierto de hielo.

Es una experiencia super recomendable, la caminata no es dura ni cansada. Vemos grietas en el hielo y los guías nos ayudan uno a uno a asomarnos a las mismas. Vemos lagunas, agujeros y precipicios. Llegamos a una zona donde hay unas mesas colocadas con vasos y nos dan un whiskey con hielo del perito así como un dulce. Bebemos agua del perito que es potable y nos sabe fenomenal. Termina la excursión tras hora y media y nos hacen de despedida una foto en una cueva de hielo. Volvemos por la pasarela y regresamos al barco y nos despedimos de tan magnífico escenario natural.

Tras volver al hotel descansamos un rato y vamos al supermercado la Anónima para comprar salchichón, pan, yogures, pringles y gastamos 229 pesos. Esto son provisiones para mañana que también nos toca excursión. Paseamos un rato viendo las tiendas con cremas patagónicas, ropas y demás souvenirs y decidimos cenar fruta y yogures. Hoy ha sido día de comistrajos pero nos compensa muchísimo por lo que hemos visto. Pasamos por un restaurante donde asaban cordero patagónico que dicen que es muy bueno pero no nos entra.. Volvemos al hotel y enseguida a dormir porque vienen a las 7 mañana.

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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