Procida

19/07/19

Procida, una isla multicolor de visita obligada y que fascina a todo visitante. Se llega desde Nápoles en ferry. La ida cuesta 16,70-euros y la vuelta nos sale por 14,40-euros. Tener en cuenta que no hay tantos horarios como a otras islas. Vamos con SNAV y volvemos con Caremar. Tras 45 minutos estamos en el destino y al bajar nos maravillamos con la escena.

Encima aún no conocemos la mejor parte. Es una isla de pescadores y nos disponemos a recorrer. Tenemos cerrada la oficina de turismo y caminamos puerto arriba hasta llegar a una iglesia amarilla.

Compramos agua y unas patatas en Antica Salumeria (3,20-euros). No es tan caro como Capri. Subimos cuesta arriba hacia la parroquia de San Leonardo.

Seguimos cuesta arriba y observamos tiendas y talleres de artistas.

Vemos casas de colores llamadas Casali y señalizadas como monumento.

Subimos hasta la iglesia de Piazza Dei Martiri donde vemos una fuente y más arriba está el Palazzo Grazie Incoronato.

Vamos buscando la abadía pero nos metemos por un callejón que nos da la espectacular vista de marina Corricella. (portada)

Seguimos cuesta arriba y encontramos el mirador oficial donde hay dos cañones.

Marina Corricella

Allí mismo está la iglesia de Santa Marguerita Nuova de 1586.

Tras entrar dentro vemos un belén precioso.

Seguimos por Palazzo de Avalos y nos dicen cuesta 10-euros la entrada. Además tienes que ir con guía oficial. Seguimos rumbo a la abadía cuya visita es gratuita.

Abadía

Nos dan una lectura que resume lo más importante de la misma. Al parecer hay en el subterráneo una biblioteca y unos sarcófagos del misterio pero está cerrado al público por obras. Veremos una estatua de oro en el altar.

Tras acabar la visita vamos hacia la cárcel.

Bajaremos a marina grande nuevamente para ir a información y turismo y enterarnos para ir a marina di Chiaiolella.

Marina Chiaoilella

Nos indican para coger un bus que pasa cada cierto tiempo. El billete sale a 1,5-euros. Se compran en el estanco y se validan en el bus. Tras pasar un rato en el mismo llegamos y vemos la playa y las formaciones rocosas. Sinceramente al lado de la otra no tiene comparación.

Damos una vuelta y preguntamos por dónde hay un estanco para volver a comprar tickets de vuelta. Volvemos al puerto inicial y decidimos coger los billetes de vuelta y tomarnos un granizado de limón en Bar Grottino.

Los granizados son una especialidad en esta isla y este que hemos pedido está riquísimo. Nos cuesta 3-euros cada uno. Paseo por alguna tienda de souvenirs y compro algún imán para mi colección. Cogeremos el barco de vuelta y llegamos a Nápoles. Decidimos comer en Garibaldi en un sitio llamado I Sapori di Parthenope (así se llamaba la ciudad en la antigüedad). El sitio muy recomendable, por 31,92-euros tomaremos dos de agua, fritura de gamba y calamar, escalopes a la sorrentina y pizza gourmet.

Ahora nos acercamos a la estación para preguntar dónde se coge el bus para ir al aeropuerto. Aprovecharemos alguna tienda de alrededor y algo cae.. El estilo italiano no me disgusta, aunque a veces se puede considerar un poco «choni». Me compro también unas zapatillas Nike chulísimas. Vamos al centro histórico y paseamos por Spaccanapoli. Decidimos cenar en un sitio llamado Antica Pasticceria Mazzaro, Via Tribunali 359. Justo al lado de la estátua de la nariz símbolo de la ciudad. Por 19,40-euros comemos dos pizzas ya de despedida y agua para beber. Las pizzas están riquísimas. El camarero nos dice que el cocinero es de la pizzeria Sorbillo. En Nápoles no os he comentado que cuando vas a pagar es costumbre ir hacia la caja que tienen en la barra. Nos ofrecen postre pero estamos muy llenos. En ese sitio hacen los postres típicos llamados pana. Una especie de pastel borracho que no probaremos.

Así acaba el día y se nos acaba el viaje. Mañana nos vamos a la pastelería Poppella antes de marcharnos para comprar las famosas sfogliatellas ( que no podíamos dejar de probar), así como unos pasteles tipo chuchitos que hemos visto y que está buenísimos. En el aeropuerto me compraré una crema de gianduja( bombón típico italiano) y una crema de un conocido italiano que me recomiendan.

Recomiendo la costa Amalfitana por la belleza de sus paisajes y recomiendo Nápoles por su caos, desorden y su gastronomía. Un sitio a explorar sin duda!

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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