Despedida de San Petersburgo y rumbo a Estonia

Día 19 (19/08/15)

Nos levantamos y desayunamos las magdalenas que compramos ayer. Saben a anís, están borrachas. No nos han gustado..

Vamos a la catedral de San Nicholas  Naval, muy chula la verdad! Vemos de pasada el teatro Mariinsky.

De ahí iremos a ver la cúpula azul de San Isidoro de Yuriev (iglesia ortodoxa). Vamos por el puente al palacio de Yusupovsky donde murió Rasputín. ( Recomiendo leer la profecía Romanov para saber un poco más de estos personajes)

Volvemos a la catedral de San Isaac y vemos el jinete de bronce dedicado a Pedro el Grande. Dicen que guarda la ciudad  y nadie podrá vencerla si no lo quitan de ahí.

Volvemos al apartamento y compramos por 235 unos croissants, un chucho y un donut. Compramos pan por 55 rublos y enseguida nos viene a buscar Lingo taxi. Tras despedirnos de la dueña que era simpática nos vamos por una avenida grande y vemos está plagada de monumentos,  edificios soviéticos y alguna iglesia chula.

Llegamos al aeropuerto y cambiamos los rublos que nos han sobrado 5139 rublos= 70 euros. El taquillero va super lento y nos estamos poniendo nerviosos porque tenemos que pasar el control..

Viajaremos con Estonian airlines que nos ofrecen agua, té o café. Llegamos a Tallin en una hora aproximadamente. Cogemos un bus a 1,60 -euros el ticket por persona y llegamos a la zona de Rotermanni. Nuestro hostel se llama Rotermanni 16 y está en Roseni 9. El coste por dos noches es de 148-euros por dos habitaciones. La zona es chula, tiene toques modernos y es una zona de fábricas antigüas reconvertida en una zona de moda.

Dejamos las cosas y decidimos pasear hasta el ayuntamiento. La ciudad es medieval, tiene mucho encanto. Vemos un restaurante  típico llamado Olde Hasan donde nos entregan una tarjeta. Los camareros se visten de medievales.

Vemos la muralla y un mercado de flores. Decidimos cenar en un sitio llamado Terrasse. Por 51-euros tomamos cuatro platos de pollo o carne con patatas a la brasa. Tomamos cerveza, zumo y agua. Todo buenísimo. Los precios son parecidos a nuestro país. Nos comentan que la gente suele venir a Tallín de fiesta. Cogen barcos desde Finlandia y se enborrachan aquí porque el alcohol es muchísimo más barato.

Volvemos al hotel y nos vamos a dormir.

 

 

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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