Lisboa

10/10/09

Volamos a Lisboa desde Madrid. Nos hospedamos en hotel Eduardo VII. El vuelo y cuatro noches nos sale por 217-euros por persona. Me acompañan mis amigas del curro; Iratxe, Arantza, Aitziber. Llegamos en una hora desde Madrid y tenemos que atrasar una hora. Cogeremos un taxi hsta el hotel dado que no hay mucho recorrido y en unos 12 minutos estás en pleno centro. Nos cobra tan solo 8-euros por la carrera. El hotel está bastante bien situado y es muy barato. Nos dan dos habitaciones dobles y nos comentan que el desayuno está incluido. Dejamos las maletas y decidimos ir al barrio alto a cenar. Cogemos el metro (1,70-euros viaje/persona) y una vez allí salimos a una especie de plaza empedrada a la que van a parar varias calles comerciales. Buscamos un sitio y tras callejear oyendo los famosos fados que salen de los distintos garitos nos decidimos por uno en el que nos hacen esperar un poco. Tomaremos unas Sagres (cerveza típica portuguesa) y una sangría de mientras. El restaurante se llama Aletejo. Cenamos lo típico : bacalao y lubina. De postre nos recomiendan beba de camello que es un helado de caramelo típico y muy rico. También pedimos cereixo que es como un pastel de canela y fruta. Nos sale a unos 22-euros por persona. Hay que tener cuidado con los aperitivos. Tienen la costumbre de traerte aperitivos que luego te cobran a precio de escándalo y hay que rechazarlos siempre. Los aperitivos suelen llevar su famoso paté de sardina, está buenísimo y es muy típico.

Como es sábado decidimos salir de marcha y buscar el ambiente de Lisboa. Subimos por unas calles y parece estén de botellón. Todo el mundo está fuera de los bares y parece como si fueran fiestas. La gente está fuera del bar tomando caipiriñas, caipiroscas y marandoscas. Bebidas típicas de la zona. Tras tomarnos un cacharro decidimos ir a la discoteca BBC que nos han recomendado. Está al lado del río pero hemos cogido un taxi para que nos acerque. El portero nos parece un poco clasista, nos mira de arriba a abajo para ver si nos deja entrar. No hay mucha gente aunque poco a poco se empieza a llenar y la gente va muy bien vestida. Parece la pasarela Cibeles, chicos y chicas guapísimos. Nos tomamos otro cacharro y sí que vemos que la gente no baila. Salimos al aire libre y vemos las preciosas vistas del puente del 25 de Abril.

Cogeremos un taxi de vuelta que nos cobra 6,25-euros y nos vamos riendo porque conducen como locos. Son muy simpáticos. Se confundió de hotel y nos paró el taxímetro. Nos vamos a dormir que mañana queremos aprovechar el día.

11/10/09

Qué ver en Lisboa

Tomamos el desayuno en la azotea de donde vemos parte de la ciudad, además hace un sol increíble. El desayuno muy completo y pensamos la ruta. Primero iremos a visitar la torre de Belén y alrededores. Cogemos el bus 727 que nos dejará allí ( billete 1,40/persona). El recorrido es largo y temeroso por la conducción.. Llegamos al destino y allí veremos el Monasterio de los Jerónimos de estilo manuelino.


Es una preciosidad, blanco y muy decorado. Entramos y vemos los pórticos, el claustro, la nave de la iglesia, las tubas de Vasco de Gama y Luis de Camöes, la sala capitular, el refectorio.. Hemos tenido suerte en venir en domingo porque la entrada es gratuita. Paseamos y nos encontramos con la famosa Torre de Belén. Es muy bonita, mezcla estilo manuelino, árabe, renacentista y gótico. Entramos también de manera gratuita. Qué suerte!


Vemos las almenas, la sala del gobernador, las mazmorras, las atalayas que parecen piezas de ajedrez.. Subimos hasta arriba tras esperar una cola bastante larga y para bajar nos da un poco de vértigo por los escalones que son altos y estrechos.

Volvemos andando y vemos el monumento de Padrao dos Descobrimentos. Este monumento tiene forma de proa de barco y conmemora el 500 aniversario de la muerte de Enrique el Navegante.

Iremos ahora a la famosa pastelería de Belen , pasamos por un parque y por la presidencia. Al llegar nos compramos pasteles a 0,90-euros la unidad. Son una verdadera delicia y además los sacan calentitos. Siempre hay colas y muchísimos dependientes pero no dan a basto. Al pastel le echas canela y azúcar glass si lo deseas. Este local data de 1837, la tradición es larga y al parecer viene del convento de los Jerónimos.

Nos sentamos en un Starbucks mientras tomamos un refrigerio y nos comemos los pasteles. Ahora iremos a la plaza del Comercio y al Castillo de San Jorge.

Cogemos el tranvía 15 y llegamos a la plaza donde vemos el arco del triunfo que trasvasa la Rua Augusta. La plaza es bonita y tiene una estatua de un caballo. No se ve bien porque está en obras pero vemos una casa con picos similar a una que hay en Segovia.

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Subimos cuesta arriba y nos topamos con Sé, la catedral.

Recuerda un poco a la de París por el rosetón que tiene. Entramos para verla por dentro y nos piden 2,5-euros para entrar al claustro. Descansamos un poco y seguiremos subiendo. Lisboa está adoquinado y es agotador para los pies andar sobre este asfalto, pero le da un encanto especial. Finalmente llegaremos al castillo.

La entrada cuesta 5-euros. Vemos la muralla, la torre de Ulises, el periscopio y se ve toda la vista de la ciudad según recorres la muralla exterior.

En la entrada del castillo hay un músico pidiendo dinero vestido de medieval y tocando una flauta. La música alegra la visita. Iniciamos el descenso hacia la plaza Figueira y dudamos en una calle, pasamos por la Iglesia de San Cristobal y bajamos unas escaleras. Vemos alguna escena peculiar de una pierna de maniquí pintada de colores en un balcón. Llegamos a Rua Augusta y nos acercamos al elevador de Santa Justa.

Tras hacer fotos buscamos una farmacia para las quemaduras de sol, Arantza está roja roja.

Tomamos unos refrigerios en Nicola, en Rossio y nos vamos a la zona de Restauradores. Andamos un poco y vemos la estación de tren que parece un museo, hay cerca un funicular antiquísimo en el que máximo pueden ir 20 personas. Subimos y llegamos al mirador, volveremos al barrio alto a cenar. Hoy toca en restaurante El Gordo en calle Fieis de Deus.

Tomamos bacalao, pato con miel, fariñela ( pollo relleno de embutido) etc.. Nos cobrarán 113-euros, cuidado con las tapas! Nos la intentaban clavar, incluso sin comer ya nos estaban cobrando de más. Volvemos andando por la avenida de la Libertad hacia el hotel y podemos decir ha sido un día agotador por el calor y por la caminata.

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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