Aveiro

02/06/18

Qué ver en Aveiro

Hoy iremos a Aveiro, pero antes tomamos un desayuno en Alamedas Damaso 171, la pastelería se llama Supremo Gusto By S. Tiago. Por 8,30 desayunamos los cuatro. Cafés y bollos. Cogemos el coche y en una hora y 10 minutos estamos en Aveiro, la Venecia Portuguesa. A la entrada vemos las salinas y enseguida vemos los canales que atraviesan la ciudad. Dejamos el coche en un parking gratuito donde se ven muchas caravanas. Está justo a la entrada, cerca de las salinas, bajo un puente. Paseamos por un canal y nos encontramos un puente con el símbolo de lazo.

Atravesamos y enseguida llegamos al mercado. Vemos cómo los turistas montan en las barcas y les tocan la guitarra o les cantan. El paseo en barca sale a 10-euros por cabeza. En la plaza Poixe vemos un restaurante que se asemeja a la fachada de una iglesia. Muy curioso y bonito.

Callejeamos y vemos tiendas y restaurantes. Llegamos al canal central y en turismo pido un mapa de la ciudad. Nos indican las cosas más importantes a ver. Hay un recorrido por la margen derecha y otro por la izquierda. Atravesamos el puente y vemos la Iglesia de la Misericordia .

De ahí iremos a la Sé, la catedral .

Vemos el Museo de Aveiro y cerca está la casa de los zapateros. Pasaremos a la Plaza del Marqués de Pombal y vemos sus bancos decorados y el tribunal de justicia.

Volvemos al canal y vamos por las ruas principales de la otra margen.

Se ve una casa que llama la atención y resulta ser el Museo de Arte Nova. En esa misma calle también está el Museo de la ciudad de Aveiro. Nos adentramos y contemplamos la Iglesia de Vera Cruz.

Hay muchas tiendas donde poderse perder. Entraremos en la Casa del Café y compraré para llevar de recuerdo.

Decidimos ir a comer y en A Portuguesa situada en Rua Tenente Resende 32 comeremos los cuatro por 48,60-euros. Tomamos dos sopas ( en esta zona es típico), tres de bacalao y pulpo (polvo en portugués). Los portugueses suelen comer un plato únicamente como principal y hay menús a precio especial con café y bebida. Hemos comido muy bien y nos vamos a por un helado a la Plaza 14 de Julio a Gelatería MIlano. Cuatro copas por 8,60-euros. Precio baratísimo!

En esta ciudad lo bueno es perderse por sus callejas y encontrarse obras de arte callejero como estas:

Tras haber paseado la ciudad y haber comprado patés de sardina y demás souvenirs nos volvemos a Guimaraes. Yo me quedo con ganas de parar en Braga pero mis padres no tienen mucha gana.  Volvemos pronto a Guimaraes y me marcho de shopping.

 

Hemos quedado con los consuegros de mi hermana y mi cuñado para cenar. Nos darán en taberna Nicolino, un sitio mítico portugués donde nos sirven platos tremendamente grandes.

De ahí vamos a la cafetería donde desayunamos esta mañana y tomamos una infusión antes de irnos a dormir.

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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