Malasia y Singapur

23/3/2012 al 7/4/2012

Con ganas de volver a visitar el sudoeste Asiático me embarco en una nueva aventura mochilera hacia este destino. Esta vez implico a Asier con cierto reparo debido a su falta de paciencia. Los viajes a la aventura traen ciertas complicaciones que tendremos que superar. Compré vuelo desde Madrid a Dubai y Dubai Singapur. La ida son 17 horas y media y la vuelta tiene dos escalas,  una en Colombo( Sri Lanka) y otra en Dubai y la duración es de 18 horas y 50 minutos. Volamos con Emirates. El coste de los dos billetes ida y vuelta sale por 1.276-euros.

Después de leer las crónicas asiáticas de un chico Vitoriano tenía antojo de este destino y finalmente lo veo cumplido. Nos acompaña la Lonely Planet (edición2007). Llegamos a Dubai tras 7 horas medio aturdidos y por poco nos confundimos de puerta de embarque. Nos han dado comida en el avión pero tenemos hambre y nos metemos en el Burger King y compramos un helado, una Coca Cola gigante y un pastel de manzana (4,93-euros). Pago con Visa. Tras embarcar y varias horas de vuelo llegamos a Singapur. Son las 14:30 y vamos a información tras coger un tranvía interno. En la guía habíamos leído que existía posibilidad de coger una tarjeta para viajar durante un día de forma indeterminada. Nos disuaden de ello diciéndonos que no merece la pena. Cogemos un plano de la ciudad y vamos al cajero a sacar dinero. Saco 500 dólares de Singapur y compramos dos botellas de agua (7 dólares).El cambio está a 1,5 dólares por cada euro. Sacamos los billetes de metro con ayuda de un pasajero. Se compran en una máquina marcando el destino y te cobran un dólar por la tarjeta y 2 dólares por cada billete.  El destino es Lavender. La idea es ir a una estación donde comprar los billetes de bus a las islas Pehertian. Tras llegar a esa parada nos bajamos del tren/metro y andamos con un calor insoportable y el cansancio del viaje. A esto se une el peso de la mochila y no hay manera de encontrar la dichosa estación. Tras subir y bajar la calle varias veces y preguntar a varias personas que amables nos envían a sitios diferentes acabamos decidiendo buscar un hotel, darnos una ducha y luego buscar la estación tranquilamente. Al parecer tal y como nos dicen en un cyber la estación está en otra zona. El hotel al que recurrimos se llama hotel 81 al parecer es una cadena muy extendida a lo largo del país. La habitación por ser Sábado/ Domingo sale un poco más cara de lo habitual (119 dólares). La habitación no tiene ventanas pero está decente. La ducha viene a ser como en Thailandia. No tiene mampara ni cuadro de ducha, simplemente una alcachofa y listo.

Cogemos un taxi hasta la estación por recomendación de la recepcionista y nos cuesta 5,60. Vamos a una especie de centro comercial llamado Golden Mile Complex donde adquirimos los billetes de bus que sale al día siguiente por la noche. La agencia es la última de la fila y el que nos atiende tiene un inglés bastante malo. El viaje dura 10 horas nos dice.

De ahí nos vamos a la zona de Little India en el centro Tekka Market. Damos una vuelta y entramos en dos templos. Uno se llama Sri Veeramakallamman donde nos tenemos que descalzar. Es un templo hindú y sorprende lo recargado que está y los colores vivos de sus imágenes.

Oímos los cánticos de los hindues y fuera se oye la música de Bollywood. Caminamos por Serangoon Road y sus callejuelas colindantes. Hay mucha gente por esta zona y decidimos ir a cenar al mercado Tekka. En la zona de arriba del mercado venden saris preciosos y cenamos en la parte baja donde se apilan puestos de comida y donde te puedes sentar en una zona central con los lugareños. Los puestos tienen categorías A, B y C. Son según la calidad y limpieza. Cogemos un plato de arroz con marisco por 5 dólares, una bebida de mango helada, y un batido de chocolate por 5 dólares también y una empañanda de plátano por 1,5 dólares. Esto último se llama brata y ya lo había probado en Tailandia.

Caminamos por la zona y empieza a oscurecerse el día. Vemos la mezquita de Abdul Gafoor y la Angullia. Volvemos andando al hotel, estaba un poco lejos pero acabamos llegando.

Los templos hindues se dedican al dios Kali que es el Dios de la energía eterna. Las puertas se adornan con multitud de divinidades. A esto se le llama Gopuram.

Nos vamos a dormir.

 

 

 

 

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *