Shangai, China

4/10/2010

Me voy a China con Ana, hemos cogido un viaje organizado con Politours durante 12 días y 9 noches llamado Bellezas de China. El coste es de 2035-euros por persona. Salimos desde Madrid así que también sumamos al precio el billete del bus de ida y vuelta (50-euros/persona). El viaje son 1620-euros, las tasas 335-euros y el visado 80-euros. Queríamos haber ido a Argentina pero la erupción de un volcán y cancelaciones de vuelos internos nos lo impidió.

Salimos de la T1 con Air China a las 11:25 de la mañana. Nos dan salida de emergencia a pesar de ser las primeras en facturar tras admitir saber perfecto inglés. Tras 11 horas de vuelo bastante duras y varias comidas chunguis llegamos a Pekin o Beiging. Aquí tenemos que tomar un nuevo avión a Shangai. Cogemos un tren y vamos a la terminal de salida y tras dos horas más llegamos a Shangai. Estamos agotadas, la diferencia horaria es de seis horas con nuestra ciudad. En este espectacular aeropuerto nos espera el guía, se dice llamar Antonio. Tienen costumbre de ponerse nombres castellanos para hacer la vida más fácil al turista. Tras reunir a 14 personas nos monta en un autobús y comienza su discurso.Habla muy bien castellano. Nos enseña el tren de alta velocidad que sale del aeropuerto. Dice que no se utiliza mucho porque es un poco caro. Nos explica que Shangai se divide en dos Pudong que es la parte nueva y Pusa que es la parte más antigua. Ambas zonas están separadas por el río. Shangai tiene 22 millones de habitantes y Beijing dice que 18 millones, Suzhou 5 millones y Hangzhou 17 millones. Veremos que estos datos los van alterando los guías más adelante. China tiene 1500 millones de habitantes.

Antonio no recomienda coger los taxis rojos, son taxis ilegales que no llevan cuentakilómetros. Vamos observando el paisaje y se ve una zona de casitas bajas. El guía nos dice que son las casas de los campesinos. Parece tienen buen negocio dadas la estética de dichas viviendas.

El guía nos dice podemos cambiar dinero en el hotel que suelen hacen buen cambio y no cobran. Nosotras nos hemos adelantado y hemos cambiado en el aeropuerto. En 50 minutos que dura el trayecto nos comenta algo de historia y pequeños consejos. Nos dice que el agua no es potable ( y Ana según ha llegado ha bebido un trago del baño del aeropuerto.. ahora está asustada..)

Nos dice que en China hay tres tipos de comercios, los del estado donde el precio está marcado, el de medio donde el local es del estado y la venta es privada y el privado donde no pone el precio.

Vemos desde el bus edificios grandes como colmenas. Divisamos el rascacielos llamado Abrebotellas por su forma. Vemos el Skyliner de Shangai y nos dice haremos la visita del Malecón situado a la orilla del río Huangpu. Dice que así adelantamos algo de la visita de mañana dado que tenemos un día bastante intenso. Antonio baja del autobús y saca una bandera con la que nos guiará. Nos da una explicación de los edificios y nos deja unos minutos para hacernos fotos. A un lado del río se ven los edificios victorianos de la época colonial y al otro los rascacielos modernos.

Se ve la torre de la Televisión llamada Perla de Oriente. Es un edificio de color rosa. También vemos el Jing Mao de 88 pisos que emula al Empire State. En la zona más antigua vemos el edificio de la Aduana, el Banco de Hong Kong y Shanghai, el hotel antiguo Palace, el Peace Hotel, el antiguo Banco de Taiwan y el edificio de North China Daily News. Nos hacemos fotos con los edificios y con un toro muy parecido al de Wall Street.

Se comenta que Shanghai será el próximo New York en unos 8 años ( este blog lo escribo 8 años más tarde pero esto aún no es cierto). Shangai está en pleno crecimiento y están imitando todos sus edificios y sus símbolos. Estos chinos son tremendos copiándolo todo. Antonio nos dice que hoy hay mucha gente en la calle porque del 1 al 7 de Octubre es fiesta en todo China. No hay mucho tráfico y por eso hemos aprovechado la visita. Nos lleva al hotel Holiday Inn y nos echamos dos horas a dormir. Tenemos la tarde libre y aprovechamos y paseamos por la plaza de alrededor. Hay mucho barullo y se oye un altavoz como si fuera Mao Tse Tung dando un discurso. Nos acercamos a lo que parece la estación de tren y vemos que solo hay tiendas de bebidas, de chocolates y galletas. Nos comemos dos perritos por 16 yuanes. El cambio es 8 yuanes por un euro. De ahí nos vamos a un centro comercial donde vemos ropa feísima. Nos tomamos una botella de agua de lima y un café por 10 yuanes. Los chinos nos miran mucho, debemos ser la atracción..

Ahora vamos a un supermercado típico y nos topamos con una pareja valenciana. Compran una especie de churros secos en bolsa y nos dan a probar. Estos chinos tienen cosas muy raras. Hay unas galletas y cajas de colores que no sabemos qué contienen pero tienen formas raras y parecen como aperitivos.. De ahí nos vamos al hotel, aunque antes entramos en una especie de droguería donde captan nuestra atención ràpidamente e intentan vendernos todo. Hay muchas vendedoras y acabamos comprando cremas de algas, de colágeno, de arroz.. Me gasto unos 50-euros y llevo 4 cremas, un contorno de ojos y otras muestras de miniaturas. Las chinas tienen un cutis estupendo, a ver si se nos pega algo..

Volvemos al hotel y tenemos que tener cuidado porque hay dos Holiday Inn en la misma zona. Hemos quedado a las 18:45 en el hall del hotel para dar un paseo fluvial y disfrutar de las vistas. La excursión es opcional, nos hemos apuntado 12 personas. Nos llevan en un barco super llamativo e iluminado a muchos turistas y vamos contemplando de noche ese espectáculo de luces.

 

Es mejor la vista de noche que la de día. Esto nos ha salido por unos 16-euros por persona. (Disculpadme la calidad de las fotos.. pero hace años no salían tan bien como ahora..)

Ahora nos llevarán a la Concesión francesa. Abarca bulevares, tiendas y cafés. Los residentes de esta zona son rusos y chinos. Se ve mucho turista también. Paseamos la calle Huaihailes donde nos dejan tiempo libre para cenar y tomar una copa o pasear. Ana y yo paseamos y vemos las tiendas porque no somos de cervezas. Vemos tiendas de diseño con precios exorbitantes. Las tiendas son muy originales y vemos una zapatería con zapatos de goma, son preciosos y carísimos. De hecho me quedo con ganas de comprarme unos pero cuestan 150-euros. Volvemos al punto de encuentro, una fuente de Samurais muy chula y regresamos al hotel. Nos vamos a cenar al KFC y con la ayuda de una china estudiante nos ayuda a pedir porque la que tomaba el pedido no sabía inglés. Pedimos unas bolas de pollo que son super picantes y dos hamburguesas de pollo, dos de patatas y bebida. Todo por unos 7-euros ( muy barato). Aquí en China todo es picante y hay que tener mucho cuidado. En el KFC nos hemos encontrado con una pareja de Jerez. Los Catalanes intentaron ir a otro restaurante pero estaba cerrado. Los negocios cierran pronto.

De ahí a dormir, nos quedamos fritas después de tantas horas sin descanso…

 

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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