Taj Mahal, una de las maravillas del mundo

31/10/2012

Tras madrugar bajamos a desayunar. Hay zumos, fruta, tortilla, donuts y también hay cosas hindúes que no nos atrevemos a probar. Hoy visitaremos una de las maravillas del mundo; El Taj Mahal. Viene a buscarnos el guía llamado Amel, tiene cara de dormido, nos dice sólo ha dormido tres horas. Nos dice que al monumento no se puede llevar ni comida, ni chicles y que pasemos de los vendedores ambulantes porque son rateros. Llegamos a la entrada y compra agua. Nos da unos patucos que nos pondremos por encima de nuestro calzado. Nos dice que podemos coger si queremos un masaje indio por 2000 rupias pero no estamos interesadas. Nos dice también que por 4000 rupias nos hace un fotógrafo profesional un book de 45 fotos. Cuando nos dice el precio decimos que no pero nos acompaña aún así dentro. Nos enfadamos porque el guía se conoce no le ha dicho nada y el fotógrafo nos persigue. El guía está empanado creemos por el sueño y finalmente nos arregla un precio de 2000 rupias por 12 fotos y un cd. Ya nos cae un poco mal el guía.. Entramos al monumento tras el registro de bolso y vemos la puerta que le precede. El Taj Mahal es una mezcla de arquitectura musulmana, india, mogol y persa. Se dice está en equilibrio por su simetría. Tiene incrustadas piedras preciosas de rubíes, lapislázulis, black star… Las columnas están inclinadas hacia afuera por si viniera un terremoto se destroce lo menos posible. Al Taj hemos accedido con un coche eléctrico para evitar la contaminación. Tampoco hay casas altas ni fábricas a su alrededor por normativa de la ciudad para preservar dicha maravilla.  Antes se podía acceder a las columnas principales y subir a ellas pero las cerraron porque iban jóvenes a suicidarse por amor según nos cuenta el guía. Se dice que el emperador construyó a su mujer Mumtaz Mahal este templo en recuerdo de su mujer fallecida. Dicen estaba loco de amor de esa belleza legendaria que tantos hijos le dio y que murió en el parto de uno de ellos. Dicen el emperador mató a la prometida del arquitecto para que comprendiera su sufrimiento. El Taj tiene una cúpula perfecta que subieron a mano, hicieron dos cúpulas. El Taj mide 38 metros y la brecha de arriba estaba hecha de oro pero los ingleses la robaron. El emperador también deseó que construyeran un Taj de color negro pero él era viejo y su hijo deseoso de riqueza acabó gastando la fortuna familiar y encerrando a su padre en una cárcel. Mató a tres de sus hermanos. El emperador a través de la ventana de la cárcel y con el reflejo de un diamante veía la construcción echando de menos a su mujer. Este diamante está en las joyas de la corona en Inglaterra.

Hay algo que rompe la simetría del monumento y es la tumba del emperador que fue enterrado junto a su difunta esposa. Las tumbas son subterráneas y se abren una vez al año. El Taj tardó 22 años en construirse y tiene 360 años. Nos cuenta el guía que nunca se ha limpiado pero nuestra guía no dice lo mismo. En 1980 se quedó un poco amarillento y se cerraron fábricas por esto. El mármol procede de Makrana, una ciudad situada a 370 km de distancia. El mármol blanco inspira tranquilidad y lo utilizan contra el mal de ojo. Las piedras preciosas del Taj fueron pegadas con una fórmula secreta de resina, caña de azúcar, lentejas etc.. Este pegamento se daba como dote en el matrimonio de las hijas. Tras la explicación nos hacemos unas cuantas fotos y muchos indios se hacen fotos con nosotras dos. Viene un policía y a un chico le quita el móvil porque no quiere que se hagan fotos con nosotras. Nos dice en inglés: No photo indian man… Nos quedamos un poco en shock. Al rato le preguntamos que si le han devuelto el móvil y dice que sí pero le han obligado a borrar las fotos. Nos parece fuerte.. si nosotras consentimos que se hagan fotos porqué le obligan a borrar.. Pedimos explicación al guía y nos dice que es por posibles problemas, y divaga al explicarnos. Al salir del recinto el fotógrafo nos da su repertorio y le pagamos lo acordado. Cogemos un bus eléctrico y pagamos 50 rupias. Nos ha dejado una hora a nuestro libre albedrío. Hemos tenido suerte porque ha salido un día estupendo y no hay mucha niebla. En invierno la niebla es habitual.

 

 

Antes de ir al fuerte rojo nos dejará en una tienda de souvenirs. Tras no llegar a un acuerdo con los vendedores nos lleva a comer a Indiana Restaurant Behind hotel Ratan Deep, Fatehabad Road. Comemos por 840 rupias unos macarrones con queso dulces buenísimos y un sandwich de pollo con queso y patatas fritas. Nos dice que cada cocinero tiene su forma particular de cocinar con diferentes masalas. Cuando salimos del restaurante vemos dos típicos hindus con turbante y con una flauta tocando para que salgan las cobras. Da mucha impresión. Como no hemos comprado nada en la tienda el guía habla con los dueños y acaba haciéndonos precio.. desconfiamos un poco del guía..

De ahí nos vamos al Fuerte rojo que es anterior al Taj y está rodeado por un foso donde había agua y cocodrilos hace tiempo. El fuerte está construido con arenisca roja.

El guía nos habla de que en India viven de las propinas, que dice lo que trabajan lo cobran en cinco meses. Creemos intenta darnos pena y nos nos fiamos. Se le ha visto cierta actitud en la tienda cuando pregunté por un elefante.

 

Tras concluir la visita del fuerte nos vamos al hotel, no nos apetece el masaje que nos ha dicho ni queremos ir de cervezas con él porque no nos gusta ni él ni las cervezas. Así que descansamos en el hotel y al salir nos espera nuestro tuc tuquero de ayer. Le decimos de ir a ver el Mausoleo de Itimad-ud-Daulah o Baby Taj (foto portada), está situado en la orilla de Yamuna. Nos pide 500 rupias de ida y vuelta y aceptamos. La entrada cuesta 110 rupias por cabeza y sacamos fotos chulísimas del río y del monumento con esa luz del atardecer que nos tamiza la escena. Hay un niño que juega en el río con un pira, nos pide algo de comer y le lanzamos un paquete de pipas.

 

 

Ahora queremos ver dónde queman a los muertos, por supuesto no es como Benarés. Nos lleva a orillas del río donde hay muchos hombres alrededor de hogueras. Nos miran y nos intimida un poco. No vemos mujeres y nos marchamos rápidamente.

Por alargar esta visita nos pedía 200 rupias más pero se han quedado en 100 más. Le decimos que queremos ir a un supermercado pero nos lleva a tiendas como ayer.. Acabamos comprando más pasminas, camisetas a 150 rupias y tras un rato nos lleva al super. Está cerca del hotel y no compramos porque no hay tanta cosa como en Delhi. Es de noche y caminamos por los alrededores del hotel, cenaremos unas latas de bonito que hemos traído y fruta. Las comidas están saliendo bien y no nos hemos puesto malas pero no nos fiamos del todo de la comida y preferimos acabar nuestras provisiones. Vamos a un Mc Donald donde tomamos un helado a 133 rupias por cada vaso. Hay un niño que nos pide dinero por unos llaveros pero no le compro porque les adiestran para que vendan al turista y en vez de ir a la escuela les ponen a trabajar. A mi hermana un indio le toca la espalda, es rarísimo, ofensivo.. Nos vamos rápido de vuelta al hotel.

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *