Rumbo a Camboya

15/10/13

Nos levantamos 5:00 porque a las 6:30 tenemos que estar en la agencia. Nos han cobrado 1.070.000 dongs ( 36 euros) por dos noches, barato. Nos vamos mochila a cuestas y en la agencia no hay nadie. Sólo hay un tipo que entra en un portal en la parte trasera de la agencia y que nos ofrece habitación a 3 dólares (regalado.. a saber cómo está eso..). Se pone a limpiar el suelo y nos invita a sentarnos después muy amablemente. Viene la empleada y nos dice que la guía viene en 10 minutos. Nos lleva andando hasta el bus y nos da un sobre con 200 dólares junto con un ticket de ida y vuelta de autobús. Nos pone número a la mochila y rellenamos unos formularios para la frontera Camboyana. La chica me dice que entregue el dinero a nuestro contacto en Camboya. Tal y como lo dice parece la mafia. Nos hacen subir al bus y nos acompaña una azafata vestida con un bonito traje pero incómodo para viajar tantas horas. Por altavoz nos dicen que el bus va a Phom Penh y que llega en 6 horas. Le pregunto porque nuestro destino es Siemp Reap y nos dice que en Phom Penh cambiaremos de autobús. Nos ofrece una toallita mojada, una botella de agua y unas galletas. Nos piden los pasaportes y el dinero para entrar en Camboya. Dejamos atrás la ciudad de las motos. Vemos de pasada una pagoda llamada Chua Vinh Phuoc la cual tiene muchos detalles en su tejado. Vamos observando el paisaje, hay casas muy bonitas y señoriales, de colores y con muchas columnas. Tras un rato llegaremos a la frontera. Tenemos que salir del bus y coger las mochilas. Las pasan por un escaner y nos llaman uno por uno por nuestro nombre. En esta zona se ven muchos casinos, es curioso! Subimos de nuevo al bus y atravesamos un trecho. Entraremos ahora en la frontera de Camboya. Nos toman las huellas de los dedos de ambas manos y cruzamos. Voy al baño y me piden dinero, como no tengo me dejan pasar. Menos mal! Ahora paramos en un restaurante. No tenemos dinero camboyano y otros turistas creo pagan en dongs y se lo aceptan. A la salida hay señores y señoras con fajos de billetes pero no nos fiamos para cambiar. Seguimos la ruta divisando esos campos santos con panteones con forma de castillo imperial. Son increíbles!

Recientemente ha pasado el monzón y se ven zonas inundadas. Ahora tomamos un ferry y desde el pueblo de donde sale la gente nos ofrece por la ventana fruta fresca. Unos niños se acercan a las ventanillas del bus trepando por los hierros. Van sucios y andrajosos, piden comida o venden fruta. Abrimos una ventanilla y les damos galletas, se ponen contentos. Esta zona vive del cultivo, sus ropas desgastadas y sus expresiones marcadas en su tez morena delatan a ese agricultor/a luchando duramente día a día. Vemos cómo las casas están construídas en altos, tienen escaleras para subir. Hay momentos durante el año en los que están rodeados por agua y se desplazan en embarcaciones.

Llegamos a Phom Penh e intento fotografiar los cementerios pero no me da tiempo. Bajamos en la estación y nos dan otros tickets para la mochila. Tomamos un café helado a 1,9 dólares. Nos hacemos unos sandwich que llevábamos y en una hora cogeremos de nuevo el bus. Asier se enfurruña porque no le gusta verse sin dinero y le he preguntado previamente a un tuc-tuquero pero está lejos me dice. Tras montar de nuevo en el bus nos dan toallita, agua y galletas de nuevo. Observo a la gente que viaja con nosotros. Va una familia al completo y llevan un niño de 2 años que lleva una pulsera de oro. Se les ve adinerados. Ahora atravesaremos aldeas y vemos cómo la gente pesca en esas aguas oscuras, también se bañan. Vemos búfalos de agua y muchas casas en lo alto. Las familias tienen muchos niños e interpreto no están escolarizados por las horas que son pero andan felices jugando con lo que cogen. Se ven pocas escuelas. Las casas se aglutinan siempre al lado de la carretera y la distancia a la escuela por lo general es larga. Cada familia posee una vaca y se ve también tienen moto y barca. Qué vida tan diferente! Pero son felices. Paramos ahora en un restaurante. Ya es de noche y por 2 dólares bebemos un té y un zumo. Damos las galletas a otros niños que nos piden de comer, también les damos fruta que compramos en el supermercado. Por fín llegamos a nuestro destino. Aquí ya no se ven casas altas porque está prohibido construir más alto que los templos. Esto es más bien un pueblo, se ven negocios cutres y no hay mucha luz. Viene nuestro enlace llamado Mr. Len que nos estaba esperando hace una hora y media. Se ha puesto ahora mismo a diluviar. Nos llevan a Evergreen Hotel que está genial! Nos piden los pasaportes y nos dan un zumo de bienvenida. Nos pregunta si nos han dado algo para él. Pues ahí le doy el sobre con el dinero. Nos dice que a las 6 de la mañana estemos en el lobby. El desayuno comienza a las 6  y no nos va a dar tiempo a tomarlo..

Subimos a la habitación y nos llevan las mochilas. La habitación es grandísima, tiene una terraza espaciosa. Nos preguntan de dónde somos y no le damos propina porque no tengo. Los botones son dos chicos jóvenes y guapos. Les agradecemos y a las 21:30 bajamos al restaurante del hotel que cierra a las 22 y cenamos arroz a la Camboyana con huevo, pollo, zanahoria, gambas y guisantes para Asier y yo pido fish and chips. Bebemos una Coca Cola y un Sprite y nos cobran todo 14 dólares. Es barato, nos hubiera gustado mirar fuera del hotel pero con esta lluvia era imposible y la oscuridad no ayuda.

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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