Qué ver en Pekin

11/10/11

Nos llevan al aeropuerto y tras despedirnos de Fátima vamos a buscar la puerta de embarque. Resulta que un chino habilidoso le para a un compañero del viaje y le hace un perfil cortándolo con cartulina. Una obra de arte que vende por un euro(10 yuanes) y le digo que me haga uno. Es un artista que busca su medio de vida de esta forma. Ana y Diego también quieren y les hace en un minuto. Vamos al avión y en una hora y 40 minutos llegaremos a Pekin. Allí nos recibe Juan ( Chi Chu Chuan). Vamos al hotel llamado Hotel Beijing, como podéis ver los nombres de los hoteles no son muy originales. Este hotel está en Jianguo, a 40 minutos del aeropuerto. Estamos justo al lado del famoso mercado de la seda. Es un edificio de centro comercial donde en cada planta tienen una especialidad, ropa, bolsos, relojes..

El guía no habla castellano muy correctamente. Nos dice que la ciudad más habitada es Chun Chin con 30 millones de habitantes. En el trayecto al hotel nos ha ido enseñando las embajadas. Nos deja una hora de descanso porque iremos a visitar el Templo del Cielo. Se construyó en 1420 y se llamó Templo del cielo y tierra. En 1538 hubo mala cosecha y un funcionario del emperador dijo que al dedicarse el templo a cielo y tierra quizás era demasiado y se construyó el templo de la tierra donde se realizaban ofrendas. Juan nos llevará a comer a un sitio cercano al templo antes de la visita. Comemos arroz, pescado, rollitos, carne, pollo agridulce, salchichas con pepino, ensaladas y sandía. Veremos a una pareja disfrazada de emperador y esposa, veremos la torre y de mientras algún compañero se prueba esos trajes. Si hubiéramos sabido nos hubiéramos disfrazado aunque tendrán mucha solera.. porque todo el mundo los quiere..  Vemos también el altar circular donde realizaban sacrificio anual en el solsticio de invierno. En el templo hay tres puertas donde pasaban emperador, funcionarios y dioses.

Después de esta visita nos lleva a una excursión que ofrece llamada Hutongs. Es una visita al barrio antiguo en ricksaw.

Veremos una calle de puestos de comida. El conductor de nuestro ricksaw se llama Silva y agradece le cantemos la canción de verano azul. Nos mira y se ríe con nosotras. Llegamos a las callejuelas de hormigón gris con tejados rojos.

 

Son casitas bajas que se supone que cuanto más columnas tienen en el quicio de la puerta más importante era el militar que vivía en la misma. Las puertas están hacia el lado izquierdo siguiendo la doctrina den Feng Shui. Visitamos una casa típica donde nos recibe un chino y va explicando y el guía traduciendo. Nos permite entrar en las estancias. Ahora iremos a la calle del Opio donde hay tiendas que en su momento fueron fumaderos. En las que tienen en la entrada una flor de hierro en lo alto significa eran en su momento casas de fumadores. La excursión finaliza con el atardecer y se iluminan las calles con esos letreros rojos y amarillos.

El guía nos lleva a la calle de los pintxos y nos cuenta que cuando Marco Polo visitó China dijo al brindar que quería transmitir salud con cariño. Le dijeron que diría chin chin y de ahí tomamos nosotros la costumbre al brindar de decir estas palabras. Vamos a visitar la calle de los pinchos y hay bichos de todas clases, escorpiones, orugas, pene de cabra, escarabajos.. Unos de nuestros compañeros quería probar pero se arrepintió porque el guía le asustó diciéndole que había gente que se pone mala y que como quedan días de viaje por delante le aconsejaba fuera prudente. También hay pinchos de frutas naturales y glaseadas. Las envuelve una gelatina transparente. La excursión ha costado 180 yuanes por cabeza.

 

 

 

 

 

 

Nos devuelve al hotel pero nos dejará en el mercado de la seda y nos enseñará la quinta planta donde vemos una trastienda con buenas imitaciones. Piden hasta 225-euros por un reloj. Bajamos a la planta de abajo y miramos un poco. Compro por 200 yuanes un Rolex y un Omega. También compro por 325 yuanes cuatro relojes Tauhever de Carrera. Intentamos buscar bolsos y relojes para Ana y su familia pero se agobia un poco al no ver lo que busca. Compraré un cortavientos por 130 yuanes.

Nos vamos cansadas a cenar a una pizzería que está justo al lado de la puerta. Pedimos una pizza grande y agua por 118 yuanes. Volvemos al hotel y escuchamos el piano del hall. Nos vamos a dormir porque estamos muy cansadas.

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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