Delta de Mekong

14/10/13

Tras el desayuno que está bastante bien (tienen tortilla, zumo, fruta, salchichas, café..) nos vamos a la agencia y viene una chica llamada Ten. Cogemos el bus que va cargado de gente y vamos divisando el paisaje. Vemos de pasada la pagoda Chuc Lau. La guía nos empieza a contar que el Mekong viven 22 millones de personas. Nos cuenta que e My Tho hay chicas muy guapas. Nos dice que los vietnamitas son los segundos exportadores mundiales de café y los terceros de arroz. Nos dice las cosas que visitaremos hoy y nos habla de religión. El paisaje que se presenta ante nuestros ojos nos recuerda mucho a Malasia, la única diferencia es que vemos más sombreros con forma cónica. Observamos como hay muchas mujeres trabajando duramente, plantando arroz en los humedales y cargando con cestas pesadísimas. Vemos lugares de culto donde las estátuas doradas no faltan. Se ven ríos con agua marrón, barcos pescando, mercados atestados y mucha vegetación en general. En medio de los arrozales vemos tumbas decoradas como los techos de las pagodas. Es muy curioso. Les entierran en medio de la nada.

Vemos un palacio tipo Cao Dai pero no me da tiempo a hacer foto, luego veremos el original que es muy colorido, paramos ahora en un sitio lleno de estátuas donde hay un estanque muy chulo.

Esta es una parada típica de grupos de turistas. Nos tomamos un café helado y nos cobran 22.000 dongs por un vaso tremendo de grande. De ahí nos vamos a My Tho . Llegamos a un pueblo y cogemos el barco.

Pasearemos por el Mekong, va cargado de agua marrón oscura y que no invita a meter la mano bajo ningún concepto. La llanura del delta se conoce como el bol de arroz porque se cultiva mucho y también se exporta. Se cultiva también fruta, coco y caña de azúcar. My Tho es la puerta de entrada al delta, es la capital de la provincia de Tien Giong. Al río Mekong se le llama el río de los nueve dragones por su caudal y su extensión. Tiene dos mareas.

El barco nos lleva a Bentre, allí nos darán una degustación de frutas variadas,  dragón, mango, piña, mengo y longán ( esta última es como una uva marrón que se pela y está buenísima). Ahora unas chicas nos deleitan cantando folklore Vietnamita. Luego nos piden propina.. cómo no!

Iremos al barco de nuevo y nos montan con los remeros que llevan el sombrero cónico típico del país. Cruzaremos callejones estrechos entre juncos. En nuestra barca vienen dos chicos franceses y nos hacemos fotos con ellos. Al terminar el paseo el remero nos pide también propina. Nos dan ahora en otra terraza una degustación de té con miel, lima y hierbas. Nos dan a probar dulces que elaboran ellos y nos ofrecen por si queremos comprar. Nos sacan un panel de abejas y piden a un voluntario para que meta el dedo. Asier se brinda, a mi me da mucho miedo! Nos dan vino de arroz también para probar, sabe como a orujo. Ahora nos sacarán una serpiente viva para colocársela a quien quiera encima. Uno de los franceses se presta a ello. De ahí nos iremos a una zona de la isla donde hacen los coconut candy. Nos muestran la elaboración, extraen el coco, hierven para hacer una masa que dejarán enfriar y cortarán en cuadrados. Nos dan a probar pero a mi no me gusta mucho el coco..  También nos dan a probar un licor de serpiente. Yo no pruebo, se venden botellas con cobras y escorpiones.. Ahora nos llevarán a comer y nos sentamos con los franceses. Nos dan arroz, vainas y cerdo. Los chicos nos cuentan que llevan dos meses viajando, uno es bombero y el otro trabaja en una empresa de yogures y mermeladas famosa. Tras finalizar la comida la guía nos dice que podemos coger una bici y pasear por la isla. El inglés de la guía es un poco malo y lo comentamos entre los francesees y nosotros. Paseamos viendo cocodrilos a los que puedes echarles de comer por un dólar con una caña.

Nos hacemos una foto con las cestas vietnamitas que portan los agricultores y andamos un poco por un camino. Hace un calor sofocante y volvemos al barco al rato. Nos dan un coco por persona. La guía hace un intento frustrado de karaoke intentando cantar qué será será y de ahí nos llevan al bus.

Charlamos con dos enfermeras que llevan viajando 5 meses, una es de Austria y otra de Alemania. Llevan recorrido Argentina, Chile, Valparaíso, Perú, Bolivia y ahora por Asia. Tras quedarnos un rato traspuestos en el bus llegamos al mercado de Ben Than y nos bajamos. Nos despedimos de la gente con pena y entramos al mercado. Decidimos ir a la Pagoda del emperador de Jade

Por el camino vemos el Hotel Rex y el Diamond Plaza. Preguntamos porque no encontramos la pagoda y finalmente llegamos. A pesar de ser de noche está abierta. Mereció la pena encontrarla porque es preciosa por dentro. Tiene unas salas escondidas que investigo. Subo hasta otra planta donde veo unas escaleras oscuras y alcanzo a ver otra zona de culto. Finalizada la visita volvemos con el calor pegado al cuerpo y el esfuerzo de la caminata. Nos paramos en Chatine en calle Hai Ba Trung 28 y allí pedimos dos bebidas con gelatina por 76000 dongs, así como dos sandwich para llevar de jamón y queso con mantequilla por 50.000 dongs los dos. Nos regalan un tiramisú y nos atienden con todo el cariño. Muy serviciales! Vemos puestos con postales hechas de papel, son virguerías, verdaderas preciosidades. Pasamos por el parque y nos viene un chico a hablar en inglés, me lo quito de encima diciendo que no sabemos por si acaso viniera  a timarnos. No nos fiamos, llegamos al hotel, dejamos las mochilas y buscamos un sitio para cenar. Encontramos en nuestra misma calle, en el 191/193 De Tahm un Pizza Hut. Por 256.000 dongs tomamos dos pizzas, una de marisco y otra de peperoni con jamón, una Fanta y una Cocacola. Paseamos un rato y nos dan panfletos por si queremos masajes. Por unos 5 euros te dan una hora de masaje Siatsu o Tailandés. Te depilan las piernas por 5-euros y te lavan y te secan el pelo por 2,5 euros. Baratísimo! Entramos en un super en calle Buen Vien 76/78 y por 191.500 dongs compramos Milo ( batido de chocolate), una botella de té, un agua grande, pan bimbo, jamón york, queso en lonchas, rocas de chocolate y una especie de bolsa de Risketos. Atravesamos callejones con pura esencia local, vemos casas abiertas, gente viendo la tv tirados en el suelo, desorden en las casas y todo el mundo comiendo o descansando. Volteamos la manzana y vemos bares con música a tope donde se ponen ciegos con tanques de bebida o cerveza. Fuman en sishas y nos reclaman para que nos sentemos a comer o beber. Volvemos al parque y vemos cómo juegan con una pelota de pluma a badmington al fútbol. Dan toques con el talón. Les encanta este deporte por lo que se ve..

 

SobreItziar

Me encanta viajar y vivo mi día a día pensando en mi próxima aventura. Espero que disfrutéis leyendo mis relatos alrededor del mundo.

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